Afganistán: Talibanes y la responsabilidad del imperio

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Tras el retiro de tropas norteamericanas de Afganistán, los talibanes ingresaron a Kabul (capital del país) y tomaron el poder. La reconfiguración política y social de un territorio históricamente disputado por las potencias, abre un escenario de incertidumbre en la geopolítica mundial.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ratificó su decisión de abandonar el territorio asiático argumentando que “los estadounidenses no pueden ni deben luchar o morir en una guerra que los afganos no están dispuestos a luchar por sí mismos”. Por su parte, la canciller Angela Merkel reconoció que “todos, y por eso también asumo mi responsabilidad, evaluamos erróneamente la situación. Toda la comunidad internacional dio por supuesto que podríamos seguir con la ayuda al desarrollo”. La alemana también alertó por una oleada de refugiados que posiblemente derive en una crisis migratoria.

Mientras occidente interpreta el ascenso talibán como una derrota profunda para los valores democráticos liberales, China, Rusia e Irán, son más cautelosos y esperan por las primeras definiciones del nuevo gobierno. De hecho, ninguno de esos tres países retiró completamente a su personal diplomático de Kabul, como sí lo hicieron EEUU y la UE. China “respeta el derecho del pueblo afgano a decidir su propio destino y futuro y desea seguir manteniendo relaciones amistosas y de cooperación con Afganistán”, dijo la vocera del gobierno, Hua Chunying.

“Rusia no teme que Afganistán se convierta en un estado islámico terrorista, pero no se apresurará en reconocer a los talibanes”, dijo a su vez, el representante especial del presidente Vladímir Putin para Afganistán, Zamir Kabúlov. Por su parte, el presidente iraní, Ebrahim Raisi, manifestó que “la derrota militar y la retirada de Estados Unidos de Afganistán debería ofrecer la posibilidad de restaurar la vida, la seguridad y una paz duradera en el país”.

El analista internacional Néstor Gorojovsky, refirió (en Radio Gráfica de C.A.B.A.) al contexto  que permitió el ascenso de los talibanes al poder, y las perspectivas a futuro, que se dan en el marco de un mundo que avanza hacia la multipolaridad.

¿De dónde sacaron los talibanes las fuerzas para volver? “Se basaron en los sectores populares campesinos, que ante la anarquía y la destrucción del estado que sucedió a la desaparición de la bipolaridad en la cual se sostenían en Afganistán, eligieron un orden por brutal que sea”, analizó Gorojovsky. “Es un país que se había desmembrado por la operativa de estas bandas armadas financiadas por EEUU. Los talibanes no son un producto propio de Afganistán”, explicó el analista, al tiempo que remarcó: “surgen de la influencia indirecta de Arabia Saudita sobre los sectores más conservadores del mundo islámico”.

El especialista, también hizo foco en el rol de Pakistán, país limítrofe de Afganistán, que cuenta con armas atómicas.  Subrayó que el surgimiento de ese país fue producto de la segregación de las “provincias musulmanas del oeste de la India por parte del imperio británico, para crearle un problema a Mahatma Gandhi”. “Pakistán es una creación británica, es la provincia musulmana del imperio con una potente aparatología militar de inteligencia formada por los británicos y con capacidad nuclear”.

“El gobierno de Pakistán generó en la frontera sur de Afganistán una serie de centros de formación islámica, vinculada a la ‘CIA Pakistaní’. Se formaron en la ideología de Arabia Saudita, ultra reaccionaria, de un país que hoy tiene policía religiosa y todos los años decapita a alguien por el ejercicio de brujería y nadie dice nada”, continuó Gorojovsky al tiempo que remarcó que Arabia Saudita constituye el centro de operaciones contra movimientos progresistas en la región.

Para el analista “lo que gobierna en Afganistán no es un exactamente un gobierno de talibanes, es una especie de coalición con antiguos políticos que han vuelto. Pero no es que se han ido los civilizadores y vinieron los bárbaros, no. Se han ido los salvajes y vienen los bárbaros”.

Respecto de los posicionamientos de Rusia, China e Irán, Gorojosvy opinó que “les convendría intentar aprovechar la nueva situación de multipolaridad y volver a negociar con todo el mundo sin casarse con nadie. Si fuera un líder afgano más allá de mis opciones políticas, intentaría recuperar la situación privilegiada que disfrutó Afganistán durante la guerra fría”.

Para finalizar, enfatizó en el carácter dramático de lo que sucede en Afganistán: “Es una gigantesca tragedia ver gente colgada de los trenes de aterrizaje de los aviones para irse del país, pero empezó la campaña de demonización contra los talibanes motorizada por los verdaderos responsables del caos mundial que están ubicados en Washington Londres y las grandes capitales europeas”, y sugirió chequear las imágenes falsas que circulan en redes sociales y medios, muchas de las cuales son parte de operaciones de desinformación. De todas maneras, recalcó “que nada de lo que se ve –decapitaciones, fusilamientos, etc.- es imposible. Porque es lo que mamaron los talibanes de Arabia Saudita”.