No Toda “Escoba Nueva Barre Bien”

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El invierno, al menos transitoriamente, pasó- Quedan vestigios, tras las nevadas, de todo cuanto las antecedió- Es decir, de lo que no se puede ocultar- La novedad es que, se esperaba, tal como lo anuncia el viejo dicho popular de que “escoba nueva, barre bien”; la Ciudad de Ushuaia, pretendidamente turística, brillara de esplendor- Pero no, luce como aquellas ciudades del país, en plena devastación neoliberal: descuidada, abandonada y librada a la sola suerte que la naturaleza le prodigó

La escoba nueva, no barre bien- Al menos por ahora- – – ver más.(csg)
Nueve meses dura un embarazo en las mujeres. Tiempo de dar alumbramiento a un nuevo ser. Nueve meses, es más que suficiente para planificar en una gestión. Casi un invierno, más un otoño y un verano, es demasiado tiempo para un periodo de cuatro años.
Los ushuaienses memoriosos se acordarán, seguramente, de las duras nevadas otrora. La del año mil novecientos noventa y cinco, sin ir más lejos. Esta, de versión dos mil ocho, no se pareció ni por asomo. Pero parece, por lo que quedó luego de la nieve, que por la ciudad, paso un torbellino de mugre y resaca, con las secuelas a la vista.
Es cierto que la responsabilidad es de todos quienes en la ciudad viven. Y de sus visitantes. Pero por más responsabilidades compartidas no exime ello, de la responsabilidad mayor que tiene quien contó, en momento determinado, con el aval de la mayoría de los vecinos para administrar los intereses de todos y cuidar del entorno en el que viven.
No hay indiferencia por quienes tienen que transitar esquivando restos del torbellino. Hay, más bien, una actitud expectante a cerca de lo que va aconteciendo en la ciudad.
No hay indiferencia, porque los ushuaiense quieren, y pueden, vivir en armonía plena con el entorno; sólo se autoimponen la paciencia de los pueblos que, a mayor o menor tiempo, logran imponer sus propósitos. Más aún, el periodo de su espera, no tiene el ciclo de cuatro años. A veces es más prolongado. Otras, más corto y efímero. La paciencia es una virtud. Pero llegado el caso, se transforma en exigencia. Saben, los vecinos de Ushuaia, que a las escobas hay que darles tiempo para que se acomoden, que busquen el lado que se tornará más eficientes para cumplir su cometido. Por eso, a veces, se gasta más de un lado que de otro. Pero a poco de andar, tambiín saben, se descubre si barre bien o si es inútil para la función encomendada.
El invierno, está pasando. Vendrán otros. Y los vecinos, seguirán esperando que los que quienes tienen responsabilidades, las asuman en plenitud. De lo contrario, ellos mismos se ocuparán de poner las cosas en su lugar

Fuente: (consignastdf.com.ar)